| publicado 29 de mayo de 2010 |
Rueda de prensa, presentación del Informe del Ferrocarril Clandestino (que no es una ONG) sobre controles de identidad e identificaciones racialmente selectivas, escenificaciones de situaciones y testimonios personales.
Sábado, 29 de mayo 2010, 12.30h. Pza. de Callao, Madrid
:
.- Comunicado del Ferrocarril Clandestino
.- Comunicado de la Asociación de Sin Papeles de Madrid
.- Comunicado de la Red “Derecho a tener Derechos”
.- Informe del Ferrocarril Clandestino sobre investigación sobre controles, identificaciones y detenciones
.- Resumen de contactos con el Ministerio del Interior e Instituciones
.- Impacto en la prensa. Años 2009-2010
.- Documento: “ 9 ideas para no cruzarte de brazos ante los controles”
.- Modelo de denuncia de acciones policiales ilegales
Composición de la mesa en la rueda de prensa:
.- Francisco Alhambra, Ferrocarril Clandestino
.- Bass N’Done, Asociación de Sin Papeles de Madrid
.- Rafaela Pimentel, ciudadana
.- Representante de la “Red Derecho a tener Derechos”
.- Juan Rubiño, Ferrocarril Clandestino (abogado)
Frecuentemente escuchamos en boca de nuestros políticos palabras como solidaridad, riqueza multicultural, derechos, justicia, lucha contra la marginación, fomento del diálogo… Sin embargo, en nuestro día a día vemos como algunos de nuestr@s vecinos y vecinas, personas cercanas con quienes compartimos el día a día en centros de salud, mercados, plazas, lugares de ocio, colegios… son detenidos sistemáticamente para ser identificados. Cuando vamos paseando, la policía nos separa por nuestro color de piel -blancos a un lado, no blancos a otro- para identificar únicamente a unos. Se detiene, se humilla y se impide acceder a esos derechos, esa igualdad, ese diálogo del que tanto nos hablan.
Estamos hoy aquí para manifestar nuestra indignación. Somos vecinos y vecinas a los que la policía no detiene en los controles de identidad, que no entendemos esa diferencia establecida por criterio racial, porque no nos sentimos ni mejores ni peores, ni con más ni con menos derechos que aquellos a los que van dirigidos los controles.
Hoy hace un año que salimos por primera vez a la calle denunciando esta situación. Denunciábamos la utilización inadecuada de medidas policiales de carácter penal: controles masivos programados ante lo que no es más que una infracción administrativa, la falta de papeles. Decíamos entonces que estas medidas se aplican con criterio racial, pues se diferencia entre la población blanca y no blanca, estigmatizando a las personas sin papeles como delincuentes peligrosos, y violando el artículo 14 de la Constitución Española que dice que “no se perseguirá a ninguna persona por razón de raza, género, orientación sexual, religión, etc.”Señalábamos que estos controles se ubican en zonas transitadas por nuestros vecinos y vecinas en el desarrollo de su vida cotidiana. Visibilizábamos los abusos y agresiones que se dan por parte de la policía en muchos de estos controles y redadas. Poníamos de manifiesto que estas prácticas policiales van en contra del primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el que se afirma que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Y, por último, apuntábamos que este tipo de controles rompen la convivencia igualitaria entre tod@s e impiden el mestizaje del que se jactan muchos políticos en el discurso público.
Por todo ello pedíamos la desaparición de estas medidas de control. En un encuentro mantenido con el Ministerio de Interior tras nuestra primera salida pública, se nos aseguró que tales hechos no estaban ocurriendo o que si ocurrían era con su desconocimiento. Sin embargo, sindicatos de la policía, como el SUP, han continuado señalando y denunciando irregularidades en los controles.
Hoy, tras un estudio realizado a partir de cien cuestionarios, nosotros mismos verificamos que se siguen realizando controles policiales masivos programados e identificaciones sistemáticas en lugares de desarrollo del arraigo social (instituciones, asociaciones, lugares de reunión, escuelas...); lugares de regularización (instituciones, embajadas, consulados...) y de tareas básicas de la vida cotidiana (locutorios, centros de salud, comercios, estaciones de transporte público, lugares de ocio...) cuyo objetivo es la detención de vecinos y vecinas en situación irregular. Tomando como referencia sus características raciales se les aparta del resto de ciudadan@s para ser identificad@s; solo a ell@s se les requiere documentación y, en algunos casos, aún aportando otra diferente con validez reconocida (ver Instrucción 12/2007, de la Secretaría de Estado de Seguridad) se les detiene; se limitan derechos como si hubieran cometido un peligroso delito; se cometen abusos y malos tratos; se les retiene en comisaría más del tiempo necesario requerido para ser identificad@s.
Sin embargo, el Ministerio de Interior, a lo largo de este año ha seguido negando la existencia de estas prácticas. Por eso hoy volvemos a salir a la calle: porque, como entonces, la situación, que no ha cambiado, nos indigna; porque, como entonces, queremos interpelar a las autoridades; pero también porque hoy, ante el silencio de las autoridades a las repetidas denuncias que se lanzan desde diferentes organizaciones, queremos interpelar a toda la sociedad. Queremos invitar a todos los ciudadanos y ciudadanas a dejar el papel de meros espectadores que permiten pasivamente la injusticia, porque son nuestros derechos y nuestra justicia la que está en juego, porque no queremos construir una sociedad que presume de multiculturalidad pero que acaba encerrando y prohibiendo la existencia del otr@ distinto a mí. En la historia reciente de Europa hemos vivido las atroces consecuencias de esta lógica: sentimos que tenemos una responsabilidad en hacer lo posible por construir una vida en común más justa e igualitaria para todos. Es preciso defender una convivencia que no se base en el miedo al otro, sino que reivindique la construcción de lo común desde la igualdad.
Por ello hoy, una vez que hemos comprobado que las denuncias realizadas ante las instituciones y los medios de comunicación no han tenido una adecuada respuesta institucional, queremos anunciar un paso adelante en nuestro compromiso por cambiar esta situación:
1.- Llamamos a no cruzarse de brazos y mostrar el desacuerdo con los controles e identificaciones racialmente selectivas. También en el mismo momento de la actuación policial, en la calle y en los espacios públicos que se considere oportuno.
Hacemos público un tríptico con nueve ideas para llevar a la práctica cuando veamos un control de identidad racialmente selectivo. Estas ideas no tienen dueño, son de quien las haga suyas como mejor parezca.
2.- Estamos dispuestos/as a denunciar penalmente las actuaciones policiales contrarias a la ley, utilizando responsablemente los procedimientos y garantías jurídicas a nuestro alcance. Invitamos a quien quiera hacerlo también, siguiendo estos criterios, a utilizar los modelos de denuncia disponibles ante un control o una detención ilegal.
3.- Solicitamos públicamente una reunión con el Ministerio de Interior para que explique cuáles van a ser sus actuaciones ante estas prácticas.
Vamos a seguir apoyando y participando en las iniciativas colectivas en contra de los controles. Somos muchas personas las que no queremos ser meras testigos mudas cómplices de lo que está ocurriendo, sino ciudadanos y ciudadanas activos que apuestan por la construcción de un mundo de iguales en donde caben muchos mundos.
Queremos transmitir un mensaje para que la gente lo escuche y lo conozca. Es un mensaje fuerte porque la situación nos parece muy grave.
Queremos contarte el esfuerzo que hacemos para sacar nuestra vida adelante. Es el mismo esfuerzo que tú haces y hacen muchas personas españolas. Pero también hay algunas diferencias.
Imagina que casi todos los días la policía te para en la calle y te pide los papeles, se enfada contigo, te insulta, te desprecia y no te respeta. Lo hacen cuando no tienes papeles, pero también cuando sí los tienes, por el color de tu piel.
Imagina que te recuerdan todos los días que España es un país muy abierto y multicultural, que tienes que integrarte pero luego te persiguen en cuanto sales a trabajar o a buscar trabajo, a aprender castellano, o a hacer la compra.
Imagina que toda tu vida se organiza para escapar de los controles de la policía. La misma policía que nos llevó a la comisaría hace unos días y que nos dejó en la calle la semana pasada... y la anterior.
Nos han dicho que no tener papeles no es un delito, que tenemos que buscar una forma de regularización, pero eso es imposible si sólo vemos policía persiguiéndonos y los calabozos de la comisaría.
No somos los enemigos de nadie, no hace falta que te cojas el bolso cuando me ves pasear junto a ti en la calle. Mi color de piel no me hace cometer delitos, aunque alguien lo piense cuando me ve con tanta policía alrededor en un control. Nadie ha nacido “sin papeles”. No tener papeles no evita que yo sea una persona igual que tú y que cualquiera.
Dicen que la policía tiene que cumplir su trabajo, pero no se puede cumplir el trabajo en contra de la dignidad y los derechos de las personas. Con papeles o sin papeles respetamos a todos y queremos ser respetados igual.
Necesitamos vuestro apoyo. Si los políticos no nos hacen caso y la gente tampoco, las cosas van a empeorar. A nadie le gustaría que le trataran como nos tratan a nosotros. Pedimos apoyo porque lo que pedimos es justo para todos, no sólo para nosotros.
Vamos a seguir luchando para poder salir adelante, para que nos traten con el respeto que merecemos, ACABEMOS ENTRE TOD@S CON ESTA SITUACIÓN. Queremos transmitir un mensaje para que la gente lo escuche y lo conozca. Es un mensaje fuerte porque la situación nos parece muy grave.
Queremos contarte el esfuerzo que hacemos para sacar nuestra vida adelante. Es el mismo esfuerzo que tú haces y hacen muchas personas españolas. Pero también hay algunas diferencias.
Imagina que casi todos los días la policía te para en la calle y te pide los papeles, se enfada contigo, te insulta, te desprecia y no te respeta. Lo hacen cuando no tienes papeles, pero también cuando sí los tienes, por el color de tu piel.
Imagina que te recuerdan todos los días que España es un país muy abierto y multicultural, que tienes que integrarte pero luego te persiguen en cuanto sales a trabajar o a buscar trabajo, a aprender castellano, o a hacer la compra.
Imagina que toda tu vida se organiza para escapar de los controles de la policía. La misma policía que nos llevó a la comisaría hace unos días y que nos dejó en la calle la semana pasada... y la anterior.
Nos han dicho que no tener papeles no es un delito, que tenemos que buscar una forma de regularización, pero eso es imposible si sólo vemos policía persiguiéndonos y los calabozos de la comisaría.
No somos los enemigos de nadie, no hace falta que te cojas el bolso cuando me ves pasear junto a ti en la calle. Mi color de piel no me hace cometer delitos, aunque alguien lo piense cuando me ve con tanta policía alrededor en un control. Nadie ha nacido “sin papeles”. No tener papeles no evita que yo sea una persona igual que tú y que cualquiera.
Dicen que la policía tiene que cumplir su trabajo, pero no se puede cumplir el trabajo en contra de la dignidad y los derechos de las personas. Con papeles o sin papeles respetamos a todos y queremos ser respetados igual.
Necesitamos vuestro apoyo. Si los políticos no nos hacen caso y la gente tampoco, las cosas van a empeorar. A nadie le gustaría que le trataran como nos tratan a nosotros. Pedimos apoyo porque lo que pedimos es justo para todos, no sólo para nosotros.
Vamos a seguir luchando para poder salir adelante, para que nos traten con el respeto que merecemos, ACABEMOS ENTRE TOD@S CON ESTA SITUACIÓN.