| publicado 4 de julio de 2009 |
El martes 16 de junio de 2009, la revista Alandar concedió su premio anual al compromiso El Ferrocarril Clandestino, por su trabajo en el barrio de Lavapiés; a la red internacional Mujeres de Negro, por su labor en la construcción de la paz; y el Forum de Pastoral con Jóvenes celebrado por la Revista de Pastoral Juvenil en su 50 aniversario.
Éste es el texto que leyó en agradecimiento una de las compañeras que recogió el premio en nombre del Ferrocarril.
Amigas y amigos de Alandar:
Es para nosotras y nosotros las gentes del Ferrocarril clandestino una gran alegría estar aquí esta tarde acogiendo la tortuga de alandar como compañera incondicional de nuestras luchas.
Estamos convencidas y convencidos que el reconocimiento de la dignidad humana por encima de las leyes del mercado, la lucha por una ciudadanía alternativa y la movilización contra la actual política de fronteras y sus consecuencias xenófobas y segregacionistas son luchas que merecen la pena ser ganadas y estamos dispuestas con vuestra implicación y la de otros muchas y muchos ciudadanos con papeles y sin ellos blancos, negros y cobrizos a ir palmo a palmo a palmo conquistándola.
La red de apoyo ferrocarril clandestino la formamos gentes de Senegal, Mauritania, Bangladesh, Argentina, Bolivia, Marruecos, España, Paraguay, Paquistán, Egipto, Perú, y muchos otros países de origen.Autóctonos y nuevos vecinos de los barrios de Lavapiés, latina, Carabanchel, Aluche, Prosperidad , y oficinas de derechos sociales como Seco, Patio Maravillas, la Biblio, radio sin fronteras y otros muchas.
No somos una ONG, ni una fundación, ni un dispositivo de servicios. Somos una red de personas que con independencia de su origen, sentimos la urgencia de actuar frente a las formas cada vez más brutales de discriminación y arbitrariedad que está generando la actual política de fronteras. Nuestra riqueza no es otra que el capital humano que somos y nuestro poder el de reciprocidad, el intercambio, la creatividad y los valores de nuestras diversas identidades culturales que desde la relación, la generación de vínculos y la organización en la acción política cotidiana se van entrecruzando.
Este año ha sido un año muy duro para muchas y muchos de nosotros. La crisis, no de escasez de recursos como quieren hacernos creer sino de injusta redistribución de los bienes, lleva tiempo golpeando nuestras vidas pero se hace cada vez mas violenta de la mano del endurecimiento de la ley de inmigración: las detenciones masivas y redadadas racistas, el aumento de deportaciones, las dificultades para el conseguir el arraigo y la reagrupación familiar, la penalización de la hospitalidad con que somos acosados cada día.
Por eso acoger como compañera incondicional de camino la tortuga de alandar nos recicla energías, nos empodera un poco más y nos recuerda como dice el autor de origen africano residente en Francia BADOU, que es necesario seguir VALENTIZANDONDONOS
“Porque la valentía es la virtud de resistencia en lo imposible y una virtud se construye, no es algo que se tenga de una vez para siempre. La valentía no es un punto, sino mantener ese punto. Lo que requiere valentía es mantenerse en una duración diferente de la impuesta por la ley del mundo, mantenerse en una duración diferente de la impuesta por la ley del mundo. La materia prima de la valentía es el tiempo, mantenerse en el tiempo, la durabilidad de las luchas”.
De ello saben mucho los más de trescientos detenidos en el CIE de Aluche y sus familias que viven cada día la vulneración de sus derechos humanos, pero resisten e intentan seguir organizados, pese al aislamiento cada vez mayor que les es impuesto
O el grupo de bangladeshís e indios que en Ceuta y Melilla pese a todo pronostico mantienen su lucha contra la deportación desde hace casi tres en ese limbo jurídico que constituyen los CETIS
Ellos y ellas y muchos otros amigos, vecinos, compañeros que continúan luchando cada día contra la victimización o la estigmatización en la que se pretende reducir a los migrantes. La complicidad con ellos y con ellas es la complicidad con nosotros mismos. Participamos de una misma dignidad y condición humana.
“La valentía como toda virtud es más un verbo que un nombre “
Gracias amigos y amigas de Alandar por ayudarnos a seguir conjugándolo.