| publicado 8 de julio de 2007 |
Saint Denis, 22-24 de junio
H.D. / D.A. / M.M.
El pasado fin de semana se celebraba en Saint-Denis, uno de los municipios más castigados del extrarradio parisino, el Foro Social de los Barrios Populares, una iniciativa lanzada por el M.I.B (París) [1], DiverCité (Lyon) y Motivé-e-s (Toulousse) y a la que se sumaron numerosos grupos y personas de toda Francia. Los temas: violencia policial, apartheid urbano, mujeres y compromiso político, educación, ancianos en la banlieue, el islam entre la criminalización y el compromiso político... Los formatos: talleres, plenarios, conciertos, puestos de dos docenas de grupos, exposiciones, folletos y publicaciones varias... Los recursos: la propia capacidad de autoorganización desde los barrios populares, fraguada en un contexto de enorme represión política y exclusión social. El foro tenía lugar a año y medio de la mayor revuelta de las banlieues francesas: aquella que se desató tras la muerte de dos chavales en Clichy sous Bois a causa de una persecución policial, se prolongó durante 20 noches, llegó a afectar a varios cientos de ciudades francesas y salpicó incluso las periferias de otras urbes europeas. Se producía además a mes y medio de la victoria en las elecciones presidenciales de Nicolas Sarkozy, el mismo que en otoño de 2005, siendo Ministro de Interior, llamó «escoria» a quienes participaron en la revuelta quemando coches y escuelas y prometió mano dura y tolerancia cero.
Contra la idea de que si los jóvenes habían recurrido a la quema de coches era porque los extrarradios franceses eran un «desierto político», el foro se proponía poner en el centro otra historia de los suburbios populares, una historia jalonada de procesos de lucha y autoorganización: de la Estrella Norteafricana a la Mano de Obra Inmigrante, de la manifestación del 17 de octubre de 1961 contra el toque de queda para los «musulmanes franceses de Argelia» a las luchas por el realojo de los barrios de chabolas y las inhumanas «cités de transit» para inmigrantes, de las huelgas de las residencias de la Sonacotra a la Marcha por la Igualdad de 1981, de las luchas contra las expulsiones y la doble pena al encierro de sin papeles de Saint Bernard... una historia de lucha contra la discriminación social y racista de los barrios populares periféricos en general y de la inmigración postcolonial y sus hijos en particular que formaba parte del bagaje político, social y cultural de la República. En este sentido, se habían preparado especialmente para el encuentro dos exposiciones de fotos y una pequeña publicación sobre los hitos más importantes de estas luchas.
Pero historia y memoria no es pasado y nostalgia: prueba de ello fueron la multitud de jóvenes y mayores que se desplazaron hasta Saint Denis este lluvioso fin de semana de junio desde otras zonas de París, pero también desde Nantes, Grenoble, Lille, Estrasburgo, Marsella, Toulousse, Lyon y otras ciudades francesas. Prueba también la honestidad con la quese hablaba: «más allá de los discursos generalistas sobre el capitalismo y el colonialismo y bla bla bla, debemos reconocer la dificultad con la que nos encontramos hoy para construir movimiento y relación de fuerza en nuestros barrios, es difícil, realmente difícil, y sólo reconociendo esta dificultad y afrontando la balcanización de la que somos presa, podremos romper con el muro con el que chocamos una y otra vez» [2]. Justamente, contra la balcanización, contra la oposición entre grupos militantes, entre jóvenes y mayores, entre hombres y mujeres, entre beurs, blancs y noirs [3], arma fundamental delcontrol social, muchos de los participantes en el foro abogaron por construir un movimiento no sobre identidades esenciales, de origen y piel, sino sobre la «experiencia común», la «comunidad de experiencia»:«construyamos una identidad común que refuerce y dé visibilidad a cada una de nuestras identidades singulares» [4]. Ya lo advertía el manifiesto inicial: invitamos a construir este Foro a todos aquellosque consideren la cuestión de los barrios populares una cuestión central, no importa si están con o sin papeles, si tienen DNI, tarjeta de residencia o pasaporte, si viven en Saint-Denis o en Montmatre, porque «es absolutamente esencial que miremos más allá de nuestras propias identidades, extrayendo fuerza de la diversidad de nuestras historias, que son fruto de nuestras reivindicaciones, acciones y participación políticas y culturales» [5].
Sobre estas bases, el propósito fundamental del foro era romper con el «banlieue-show», entre la construcción ideológica de los habitantes de los suburbios como enemigo interno y las intervenciones espectaculares e ineficaces de «renovación urbana», alterar el consenso antipopular y securitario dominante y construir una voz autónoma, responsable e irreversible. En una apasionada intervención en la sesión de cierre del evento, Tarik Kawtari, miembro del M.I.B, subrayó: «después de años tomando la palabra, ha llegado el momento de dejar de esperar del Estado y de asumir nuestra responsabilidad, en autonomía», y más adelante: «nos queda mucho trabajo por delante, un trabajo que es también sobre nosotros mismos».
Dentro de este trabajo sobre sí, se abrió en el foro un espacio autónomo de mujeres que contó con su propia exposición de las luchas de las mujeres de las periferias [6], dos intensos talleres sólo para mujeres y un concurridísimo plenario mixto. Una de las preocupaciones centrales: responder a la victimización de las mujeres de las banlieues, a la conversión del feminismo en un arma arrojadiza de criminalización de los habitantes de los extrarradios populares, plantar cara a ese feminismo blanco, no por el color de la piel de quienes lo enuncian sino por su perspectiva eurocéntrica, «cuya principal aspiración parece ser acceder a la cartera de interior» [7], dando visibilidad a las luchas de las mujeres en los barrios populares y construyendo un feminismo propio que coloque en el centro la cuestión de la justicia y a la vez sea capaz de combatir el sexismo. En la apasionada discusión que se dio el último día del foro entre mujeres jóvenes y mayores, con velo y sin él, en su amplia mayoría hijas de inmigrantes y habitantes de banlieues, la rabia y la indignación por tener que dar explicaciones permanentes de que no son mujeres maltratadas, sumisas y violadas por proceder de una banlieue se mezclaba con la determinación a defender un espacio de mujeres autónomo en todas las luchas, desde el que producir una voz propia, también contra la «división sexual del trabajo militante» [8].
Aunque, según el calendario, el foro concluía a las cinco de la tarde del domingo, algunas discusiones se prolongaron hasta las 20h, entre intervenciones apasionadas, conatos de pelea y aplausos, y aún después podían verse grupos de gente discutiendo, intercambiando contactos, haciendo entrevistas para radios locales, etc. «Gracias por haber abierto este espacio», dijo una mujer del Colectivo de Feministas por la Igualdad, mientras se despedía. «Si en algún lugar está la voz delas banlieues es aquí», añadió otra. Lo que está claro es que esto no ha hecho sino comenzar: a partir del foro, se han creado varios espacios de trabajo y una próxima cita –un encuentro en otoño para abordar la cuestión de la renovación urbana, una cuestión que «somos los únicos en plantear en toda su radicalidad, contra el miserabilismo, contra la idea escandalosa de la "mezcla social", contra las expulsiones, contra la pauperización en general y de los inmigrantes en particular»[9].
Para más información: http://fsqp.free.fr
Versión reducida de esta crónica publicada en el periódico Diagonal.
Notas
[1] Mouvement de l’Immigration et des Banlieues. Véase la entrevista con Hafid Bouchefa y Tarik Kawtari, miembros del M.I.B. en el periódico Diagonal.
[2] Intervención de un miembro del M.I.B. durante la sesión sobre apartheid urbano del Foro (reproducción a partir de notas).
[3] Equivalente francés de moros, blancos y negros.
[4] Intervención de un miembro del M.I.B. en la sesión de cierre del foro (reproducción a partir de notas).
[5] Extraído del «Llamamiento por un foro social de los barrios populares», traducido en transfronterizo
[6] Se difundió asimismo un sitio web de historia de las luchas de las mujeres migrantes: para verlo, clica aquí.
[7] Intervención de Sakina Bakha (DiverCité) en el plenario sobre mujeres de los barrios y compromiso político (reproducción a partir de notas).
[8] Intervención de una participante en una de los talleres de mujeres.
[9] Extraído del documento de conclusiones del Foro. Sobre la normativa de «mezcla social» en la adjudicación de viviendas sociales, véase el texto de Mogniss H. Abdallah, «Face au "banlieue-show" à la française», que puede leerse aquí.
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