| publicado 14 de enero de 2008 |
Hace unos meses, dos personas fueron juzgadas por haber puesto en cuestión el racismo de un control policial selectivo en el barrio de Lavapiés. He aquí una carta que nos ha llegado, donde una de las imputadas narra la ¿feliz? sentencia absolutoria:
Buenas, amigos preocupados por el futuro penal que nos podía esperar a A. y a mí, según lo que pusiese la sentencia de nuestro juicio por desobediencia contra las fronteras.
Nosotras (y espero que vosotras) sabíamos que éramos inocentes de todos los cargos que se nos imputaban, pero no sabíamos qué podría pensar la señora juez que nos había tocado, porque con el sistema judicial habíamos topado (que no con la Justicia). Pues bien, hemos sido absueltas de todos los cargos (pongase aquí una salva de aplausos y vivas).
Como hechos probados considera que había 3 "individuos" senegaleses borrachos celebrando una fiesta de su país (¿cómo habrán probado que estaban borrachos sin una prueba de alcoholemia?, y ¿habrán llamado a la embajada para asegurarse de que había fiesta en Senegal ese día?). Intervino la policía (otros 3 individuos) para pedirles los papeles y al vernos nosotras (que éramos unas transeuntes) nos acercamos a preguntarles si eran o no policías porque iban de paisano y con porra, de forma educada y sin faltarles al respeto ni desobedecerles (que yo sé que algunos no me creíais cuando lo contábamos, pero ahora lo dice la señora juez)
La sentencia dice, a grandes rasgos, que aunque la palabra de los policías vale más que la de cualquier otro ciudadano según la jurisprudencia, eso no debe aplicarse si hay elementos objetivos que la pongan en duda (que debe ser el caso, aunque no sé cuáles han sido esos elementos objetivos).
Dice, también, que como lo que pasó fue muy confuso, entre el pedo de los senegales, su falta de dominio del idioma y que los policías fueran de paisano, eso hizo que nosotras (y aquí nos trata de "señoras", aunque yo casi prefería que me siguiesen tratando de "individua", como en la denuncia) dudásemos de lo que estábamos viendo y cito textualmente:
"se preocuparan por si lo que estaban viendo era un acto xenófobo, ante el que cualquier ciudadano sensible reacciona"
Es decir, que nos pareció ver un acto de racismo en plena calle, pero sólo fue una confusión, ya que los que estaban "actuando" eran policías, que como todo el mundo sabe, no pueden ser racistas.
Por cierto, que después de todo esto no es que seamos del todo inocentes, sino que "no ha quedado plenamente desvirtuada su presunción de inocencia", que no es lo mismo. Me da en la nariz que si hubiesemos tenido otro color de piel, otro acento, o cualquier otra cosa extraña, nuestra presunción de inocencia habría quedado desvirtuada desde el primer momento. ¡Suerte de ser señoras sensibles preocupadas por posibles actos xenófobos!
Nada más, señoras y señores (uy! que se me ha pegado este lenguaje tan formal).
Besos, S.